Cuadernos. Por un no-libro. 2
Hice una pésima selección en esta segunda parte. Iré recomponiéndola aprovechándo los revolucionarios recursos del hiperespacio, donde la letra no es imperecederá una vez que se fija, como el Rig-Veda, digamos, compuesto hacia mediados del II milenio a. c . en la región hindú, o los grandes clásicos chinos aparecidos muchos siglos después, etcétera. Éstos tuvieron antes versiones luego desaparecidas y a no sé cuantas de ellas les precedieron relatos nemotécnicos cuya existencia nos asombra -para muestra basta el "tardío" Chilam Balam maya, bien estudiado- y orales, que se transformaban vez tras vez, como los cantos que Homero terminó volviendo obras insustituibles para el occidente mediterráneo. Imaginemos la riqueza acumulada allí, sin ayuda de internet. Perdonen la disgresión que no puedo evitarla en mi empeño por dejar migas a lo Hansel y Gretel, para la vuelta a casa, como parte del ente colectivo sugerido en La Corte de Medianoche (más virtudes, ya advertidas, de estas...